Descubre las ventajas de los hogares pasivos

Durante los últimos años hemos vivido un crecimiento sin precedentes en la manera en la que los usuarios vemos nuestro entorno y hemos adquirido una mayor conciencia respecto a nuestro impacto en nuestro planeta. Uno de los sectores que está experimentando un importante cambio es el constructivo, que no solo desarrolla cada vez una actividad más sostenible sino que está escribiendo las bases de los procesos que permitirán construir las viviendas durante los próximos años, incluso décadas. Esta tendencia ha permitido el desarrollo de procesos industrializados con los que construir viviendas capaces de consumir hasta un 90% menos de energía que aquellas creadas de manera tradicional. Estos hogares pueden lograr obtener la correspondiente certificación que acredita su nivel de eficiencia y sostenibilidad, de manera que podemos tener la garantía de que dispondremos de un entorno con una mejor habitabilidad y un notable ahorro en nuestras facturas de la luz. Pero estas son solo algunas de las muchas ventajas que poseen los hogares pasivos. ¿Te gustaría conocerlas? Continúa leyendo.


Las viviendas pasivas (o passivhaus) son en el aspecto energético las más eficientes que podemos encontrar actualmente, pero además también permiten reducir significativamente su impacto medioambiental. Su confort y vanguardista tecnología son también dos de las características por las que cada vez más usuarios deciden invertir en este tipo de edificación para su próximo hogar. 

Es importante tener en cuenta que no toda casa construida bajo determinados criterios de eficiencia puede ser considerada como una vivienda pasiva, ya que para adquirir esta denominación deben cumplirse una serie de requisitos que le permitan obtener el correspondiente certificado (passivhaus, VERDE, BREEAM, etc). Entre estos requisitos podemos destacar el empleo de una arquitectura  bioclimática, un adecuado aislamiento térmico, la utilización de ventanas aptas para obtener la certificación pasiva, la integración de sistemas de ventilación con recuperación de calor, una correcta estanqueidad y hermeticidad al aire, así como la inexistencia de los conocidos puentes térmicos.


¿Por qué es tan importante que una vivienda pasiva sea sostenible?

De las emisiones totales de CO2 a la atmósfera provocadas por la edificación en general, más del 60% corresponden al consumo energético para la climatización del hogar. Las viviendas pasivas permiten reducir significativamente este gasto energético, con el consecuente impacto positivo en el entorno y la significativa reducción de la huella medioambiental.

Gracias a la casi nula necesidad energética de estos hogares, su nivel de contaminación se reduce drásticamente, haciéndola casi inexistente.


¿Y qué hay del confort?

Una de las principales cualidades de todo hogar pasivo es que brinda una temperatura idónea en todo momento y un entorno más saludable con aire limpio en cada estancia. Esto propicia un confort sin igual en este tipo de viviendas. Gracias a los innovadores sistemas de recuperación de calor y a la hermeticidad de este tipo de casas, resulta innecesario (que no imposible) abrir constantemente las ventanas para climatizar la vivienda, o utilizar sistemas convencionales de calefacción que engrosan la factura de la luz.


¿Es cierto que estas viviendas apenas consumen energía?

En efecto, una de las ventajas más reconocidas de los hogares pasivos y por la que cada vez más personas consideran esta como la inversión más acertada, es el increíble ahorro energético que se disfruta al poseer una de estas viviendas. Y es que los hogares pasivos certificados permiten abaratar la factura de la luz reduciendo en hasta un 90% el consumo energético de la propiedad. De este modo, no solo disfrutaremos de un mayor confort y un ambiente más saludable, sino que nos sorprenderemos con el ahorro que nos ofrece este hogar.



¿Pero, una vivienda pasiva es más cara?

La respuesta a esta pregunta es, depende. Y es que, si bien es cierto que el coste de construir una vivienda pasiva respecto a una convencional puede suponer un incremento de entre el 5% y el 8%, gracias al mencionado ahorro y a su elevada eficiencia, esta inversión se amortiza en pocos años. Asimismo, en promedio un edificio certificado passivhaus tiene una revalorización de hasta el 20%, por lo que podemos considerar que teniendo en cuenta estos aspectos una vivienda pasiva es más económica que una de construcción tradicional.



Y ahora que conoces las ventajas de construir tu próximo hogar pasivo bajo los estándares de estas certificaciones, ¿qué opinar de este tipo de hogares que están marcando la edificación del futuro? ¿Te gustaría conocer más sobre este tipo de viviendas y cómo ofrecen un experiencia única? Contáctanos ahora y descubre más información.

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